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Un encuentro magistral sobre el importante papel del neuropsicólogo en las intervenciones quirúrgicas con mapeo

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Jueves. 16 de noviembre de 2023. 7 PM, hora española. La Dra. Pilar López Ruiz, neuropsicóloga y psicooncóloga, inicia una sesión clínica dentro del marco de las actividades de divulgación gratuitas que organiza el instituto Raimon Gaja, donde la propia Dra. López es profesora en el Máster Universitario Oficial en Neuropsicología Clínica Basada en la Evidencia. 

El tema de hoy, centrado en el mapeo cerebral con paciente despierto, es en sí mismo muy atractivo, ya que se trata de una técnica muy novedosa que está dando excelentes resultados en pacientes diagnosticados de tumor cerebral, por lo que desde el principio el chat se muestra muy activo, incorporándose muchas personas de diversos países como España, México, Colombia, Perú, República Dominicana, etc.

La doctora empieza explicando que el objetivo del mapeo cerebral con paciente despierto es localizar de forma muy precisa las áreas funcionales del paciente, para así poder hacer la mayor recesión posible del tumor con el menor grado de alteraciones neurológicas posoperatorias. También explica las fases de una craneotomía y el funcionamiento del navegador con el que se van marcando, a partir de pequeñas descargas eléctricas sobre el cerebro, los límites del tumor y las zonas elocuentes a preservar durante la cirugía. Toda la exposición de la dra. López viene acompañada de imágenes y vídeos con pacientes reales. Este tipo de testimonio gráfico puede resultar impactante para personas hemofóbicas, pero también es muy enriquecedor, pues muestra a los estudiantes y futuros neuropsicólogos la realidad que se van a encontrar en el quirófano; una realidad que, ya avanzo, está compuesta de profesionalidad, empatía hacia el paciente y colaboración mutua entre el enfermo y el equipo médico.

Entrevista precirugía

A continuación, la dra. López explica que, tras el diagnóstico, el neurocirujano remite el paciente al neuropsicólogo para determinar si es candidato a este tipo de cirugía.  El primer contacto es, según la doctora, el más importante, porque el paciente llega en shock, lleno de dudas, incertidumbre y miedo. En este punto, lo primero que hace el neuropsicólogo es preguntar al paciente qué sabe sobre la técnica con mapeo para ver si está bien encaminado, esclarecer cualquier duda, y establecer una alianza terapéutica. La doctora relata también que es habitual que durante el primer encuentro el paciente sufra un estallido emocional, y que, en estos casos, el neuropsicólogo debe brindarle apoyo para que se sienta seguro.

Tras la anamnesis inicial, el neuropsicólogo evalúa al paciente tanto cognitiva como emocionalmente, a través de cuestionarios como el de lateralidad o el de ansiedad, y el protocolo sobre funciones ejecutivas, de memoria, de lenguaje, etc. Estas pruebas le sirven para hacer cribado de los pacientes, ya que, a pesar de que la técnica del mapeo con paciente despierto es la que ofrece mejores resultados y es la opción preferente para el equipo médico, no todos los enfermos están capacitados para someterse a este tipo de intervención, pues requiere la participación activa del paciente durante una parte de la cirugía. 

A continuación, y tras hacer una explicación detallada del procedimiento quirúrgico, se entrena al paciente en tareas intraoperatorias y se trabaja la inoculación al estrés, mostrándole fotos y vídeos de otros pacientes sometiéndose a la intervención con actitud positiva, lo que le transmite fuerza y motivación y le ayuda a mirar la operación de manera más favorable. Para finalizar la fase preoperatoria, la doctora López da mucha importancia al apartado dudas: ningún paciente debe entrar al quirófano con dudas sin resolver.

El día de la cirugía

El día de la cirugía, el paciente llega a la sala de acogida, donde le espera su neuropsicólogo. Esto es muy importante, pues ha sido este miembro del equipo médico quien le ha estado acompañando desde el principio, asesorándole y creando cercanía y confianza, y el paciente necesita este anclaje para sentirse seguro durante la intervención. 

“Nosotros, como neuropsicólogos, afirma la doctora López, somos la persona más idónea para estar en este tipo de intervenciones, porque le hemos dado la mano al paciente desde el primer momento, entrenándole para que colabore y confiando en él. Nosotros, antes que nada, somos psicólogos, y el paciente sabe que es un camino que hemos emprendido juntos y que vamos a estar a su lado durante la cirugía, y también después de ella haciendo seguimiento”.

A continuación, la doctora pasa un vídeo de una intervención en el que se ve cómo el paciente interacciona y ayuda al equipo médico a que la operación sea un éxito, y donde se refleja el papel fundamental del neuropsicólogo, en este caso ella misma, acompañando al paciente para que se sienta seguro y confiado durante el proceso. 

El vídeo es impresionante, porque muestra algo tan serio como una intervención quirúrgica, pero al mismo tiempo resulta hermoso y emotivo presenciar cómo el equipo médico trabaja con unidad y armonía, cómo la neuropsicóloga acompaña y celebra cada colaboración del paciente, y cómo el propio paciente participa en el proceso con alegría y confianza plena. 

No es de extrañar que el paciente sienta un alto grado de satisfacción tras la cirugía y que el 99,9% afirme que recomendaría esta técnica.  La dra. López explica que tres meses después de la cirugía, les pasan un test de estrés postraumático y que “la mayoría afirma que ha sido una experiencia positiva que les ha cambiado la vida”.

La paciente Lucía

En la última parte de la sesión clínica, la dra. Pilar López presenta a Lucía, una mujer de 29 años, que estuvo afectada por un tumor cerebral en región parietal izquierda y que fue operada hace apenas 5 meses, concretamente el 9 de junio de 2023, con un éxito quirúrgico completo.

Lucía, una joven alegre y locuaz, explica su experiencia desde que fue diagnosticada hasta la actualidad, aportando un testimonio muy valioso en tres sentidos: 

  1. Como modelo perfecto para futuros pacientes, ya que tuvo una actitud muy positiva desde el principio, confió plenamente en el equipo médico y puso todo lo que estuvo en su mano para ayudar a que las cosas salieran bien.
  2. Para dar valor al papel del neuropsicólogo, ya que en su testimonio se aprecia con claridad que desde el principio se vincula con la dra. López y que esto es determinante para que pueda confiar en el resto del proceso.
  3. Para dar visibilidad a los pacientes, ya que su testimonio ofrece una parte a veces olvidada cuando se habla de medicina (pero que los psicólogos saben muy bien que es importante): qué siente el paciente, cómo llega a la sala de operaciones, qué le ayuda a llegar preparado, cómo vive la ayuda recibida.  

En definitiva, la doctora López, acompañada de su paciente Lucía, nos ofrece una sesión clínica que ningún psicólogo que sienta interés por la neuropsicología o que aspire a especializarse en ella, debería perderse.

Revisado y aprobado por Raimon Gaja, psicólogo clínico, fundador y director de iRG.
Escrito por M.ª José Mateo

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