¿Cómo explicarle la ansiedad a un niño y que lo entienda? ¿Cómo le ayudamos a enfrentar el miedo a dormir solo o el dolor de una pérdida sin que se sienta abrumado?
En psicoterapia infantil, las palabras no siempre bastan. Pero las metáforas… ¡tienen superpoderes! Transforman preocupaciones en dragones, rabia en volcanes y la impulsividad en un semáforo. A través de símbolos, cuentos e imágenes que conectan con el mundo interno de los pequeños.
Las metáforas se convierten en puentes emocionales y herramientas terapéuticas de altísimo valor
Este artículo invita a psicólogos y/o estudiantes de psicología a explorar el poder terapéutico de las metáforas en la infancia, con propuestas creativas para su aplicación y orientaciones para los padres, de manera que también puedan trabajarlas en casa, aprovechando la temporada estival. Porque a veces, la mejor forma de sanar es jugar con las palabras que tocan el alma.
¿Qué son las metáforas?
Las metáforas son figuras retóricas que permiten expresar una idea mediante la comparación con otra, facilitando la comprensión de conceptos abstractos o complejos. En la terapia infantil, las metáforas actúan como puentes entre el mundo interno del niño y su entorno, permitiendo que expresen sus experiencias de manera simbólica y creativa.
Siguiendo el ejemplo inicial de la ansiedad, algo difícil de entender para los más pequeños, el terapeuta puede decir: «A veces sentimos que un dragón vive en nuestra panza. Se despierta cuando estamos nerviosos o asustados. Pero tenemos maneras de calmarlo, como respirar profundo o hablar con alguien que nos quiera.»
El niño puede identificar sensaciones físicas (mariposas en el estómago, tensión) como parte de una historia concreta. El dragón da forma al miedo, lo externaliza y permite maniobras para “amansarlo”.
Beneficios del uso de metáforas en terapia infantil
- El pensamiento simbólico es natural: los niños suelen pensar en términos de cuentos, imágenes, juegos y personajes, lo que hace que las metáforas sean una forma ideal de comunicación terapéutica.
- Facilitan la expresión emocional: los pequeños pueden sentirse más cómodos compartiendo sentimientos difíciles, a través de historias o imágenes simbólicas.
- Reducen la resistencia al cambio: una metáfora no impone una solución, sino que invita a imaginar nuevas posibilidades, por lo que puede hacer que temas delicados sean menos amenazantes.
- Fomentan la introspeccióny promueven el autoconocimiento.
- Estimulan la creatividad: la utilización de metáforas en sesiones hace que la terapia sea más lúdica y atractiva.
El uso de las metáforas no solo beneficia a los menores, también potencia la creatividad y sensibilidad del terapeuta
Pearson (2009) lo plantea como una forma de crear puentes entre el arte, la emoción y la palabra, permitiendo al terapeuta adaptar la intervención al estilo único de cada pequeño paciente.
¿Cuándo son especialmente útiles?
- Ansiedad o miedo: los terapeutas podemos hablar de un “monstruo del miedo” que aparece de noche, y trabajar con el niño para enfrentarlo con “herramientas mágicas” (recursos de afrontamiento).
- Divorcio de padres: se puede usar la metáfora del “puente” entre dos islas (mamá y papá), donde el infante puede transitar con seguridad, para hablar de la nueva dinámica familiar tras la separación.
- Resiliencia y afrontamiento: mediante historias o metáforas, los pequeños aprenden a ver los problemas como obstáculos que pueden superar. Por ejemplo, pensar en una «montaña» que se puede escalar paso a paso.
- Mejorar la autoestima: es posible utilizar metáforas para reforzar las cualidades positivas del niño y fomentar una mejor autoestima, compararlo con un «árbol fuerte» que crece y se fortalece con el tiempo.
7 metáforas para emociones difíciles
1. La linterna en la oscuridad

Propósito: Explicar el miedo y la ansiedad.
Aplicación: usamos una linterna real en un ambiente con poca luz. Aclaramos al pequeño que los temores suelen intensificarse en la oscuridad, pero al dirigirles nuestra atención (como si ilumináramos con una linterna) es posible comprenderlos mejor y descubrir que, en realidad, no son tan amenazantes como parecen.
Objetivo: ayudar a afrontar temores.
2. El frasco de la calma
Propósito: autorregulación emocional.
Aplicación: llenamos un frasco con agua, purpurina y pegamento líquido y enseñamos al niño que su mente es como ese frasco: cuando se agita, los pensamientos y emociones giran sin control. Pero al respirar y esperar, todo se asienta… y entonces puede pensar con claridad.
Objetivo: fomentar la paciencia y el autocontrol.
3. La mochila emocional
Propósito: explicar la acumulación de emociones no expresadas.
Aplicación: detallamos al niño que todos llevamos una mochila invisible donde guardamos lo que sentimos. Cuando no hablamos de esas emociones, la mochila se llena y se vuelve más pesada. Pero al compartir lo que nos pasa, esa carga disminuye y podemos avanzar con mayor ligereza.
Objetivo: promover la expresión emocional y la escucha.
4. El árbol fuerte
Propósito: razonar sobre la resiliencia y la seguridad.
Aplicación: dibujamos un árbol y explicamos que los problemas son como el viento, pero si sus raíces (familia, amigos, habilidades) son fuertes, podrá mantenerse en pie.
Objetivo: reforzar la autoestima.
5. El semáforo de las emociones
Propósito: explicar el autocontrol antes de actuar.
Objetivo: consiste en enseñar al pequeño que cuando siente una emoción intensa puede imaginar un semáforo:
🔴 Rojo: se detiene.
🟡 Amarillo: piensa.
🟢Verde: actúa con calma.
Objetivo: reducir respuestas impulsivas.
6. El botón de pausa
Propósito: razonar sobre la capacidad de elegir cómo actuar.
Aplicación: al igual como ocurre con el mando a distancia, enseñamos al menor a que imagine que tiene un botón de pausa antes de reaccionar. Respirar, pensar, y luego decidir.
Objetivo: desarrollar la autorregulación.
7. El cerebro como un superhéroe
Propósito: explicar el funcionamiento emocional y racional.
Aplicación: le decimos al pequeño que el cerebro tiene partes: una que siente muy rápido (como Hulk) y otra que piensa (como un sabio). Aprender a trabajar con las dos es como tener superpoderes.
Objetivo: educar en autoconciencia emocional.
Consejos para los padres

Las metáforas no son solo herramientas para psicólogos; en manos de los padres, pueden convertirse en aliados poderosos para comprender, acompañar y guiar a los niños en momentos de confusión emocional o conductas desafiantes.
Las vacaciones, con más tiempo compartido entre padres e hijos y espacios para la creatividad, son una oportunidad ideal para practicar el uso de las metáforas.
A continuación, ofrecemos algunos consejos prácticos para que padres o tutores apliquen el uso de metáforas en la rutina familiar:
Hacer que las metáforas formen parte de la rutina
Repetirlas con frecuencia ayuda a que el niño las integre y las utilice de manera natural. Si cada vez que hay tensión se habla del “botón de pausa”, pronto será parte del lenguaje cotidiano.
Si el niño escucha con frecuencia la misma metáfora, le resulta más fácil integrarla
Escuchar sin juzgar, acompañar con empatía
Validar lo que el niño siente, aunque no lo entendamos del todo, es más eficaz que intentar corregir su reacción. Si dice que tiene “un dragón en la panza”, tal vez está hablando de ansiedad. Lo ideal es abrazarlo y preguntarle: ¿Cómo es ese dragón?
Validar los sentimientos del niño en lugar de intentar corregirlos es más eficaz
Ser ejemplo
Si los padres manifiestan que van a respirar como una tortuga para calmarse, los niños también aprenderán a hacerlo. Modelar con coherencia fortalece el vínculo y la capacidad de autorregulación emocional de los niños.
Los padres que aplican en sí mismos lo que predican, son los mejores modelos
Usar dibujos, cuentos y juegos como vehículos
Los niños comprenden mejor jugando, imaginando o creando. Una metáfora dibujada en papel o contada en forma de historia puede dejar una huella más profunda que mil explicaciones racionales.
Los niños comprenden mejor jugando
Conclusión
Las metáforas son una herramienta versátil, creativa y efectiva en la terapia infantil. Permiten que los niños expresen sus emociones, comprendan sus experiencias y fortalezcan su proceso de sanación mediante el juego y los símbolos.
Incorporar las metáforas en terapia infantil marca la diferencia en la conexión con los pequeños pacientes
Y más allá del consultorio, también los padres pueden aprender a utilizar estas metáforas en casa, para mejorar la crianza, acompañar desde la empatía y fomentar vínculos más profundos con sus hijos. ¡Anímate a explorar y crear tus propias metáforas, y verás cómo abren puertas a mundos internos llenos de potencial y esperanza!
El uso adecuado de las metáforas en el núcleo familiar mejora la crianza de los hijos
¿Eres psicólogo o estudiante de psicología?
Te interesa nuestro máster en
Bibliografía:
Gil Ibáñez, A. M. (1997). La metáfora como instrumento terapéutico. Revista de Psicoterapia y Psicología Humanista, 2, 71–84. Recuperado de https://consensus.app/papers/la-metafora-como-instrumento-terapeutico-ibáñez/5be0d5338e665428816a117887dedcf4/?utm_source=chatgpt
Gil Luján, K., Montoya Velilla, L., Ocampo Mejía, L. N., Orozco, L. M., & González, P. (2016). La metáfora en terapia familiar: autores de referencia, uso y aportes a la práctica terapéutica. Revista Terapia Familiar, (33), 146–163. Recuperado de https://consensus.app/papers/la-metáfora-en-terapia-familiar-autores-de-referencia-uso-y-lujan-velilla/145ffbbcf6d15a7eb0c3ea0f5ef836f8/?utm_source=chatgpt
Minaudo, J. A. (2013). Los usos de la metáfora, el recurso metafórico y el psicoanálisis. Recuperado de https://consensus.app/papers/los-usos-de-la-metáfora-el-recurso-metafórico-y-el-minaudo/cf9f9721af995a53a219fa56ab613740/?utm_source=chatgpt
Pearson, M. y Wilson, H. (2009). Using expressive arts to work with mind, body and emotions: Theory and practice. [Uso de las artes expresivas para trabajar la mente, el cuerpo y las emociones: Teoría y práctica]. Jessica Kingsley Publishers. https://psycnet.apa.org/record/2010-00917-000
Vázquez, S. H. (2019). Aportes para una historia de la metáfora del espejo: El horizonte logo-terapéutico de su tematización en Evagrio Póntico y otros autores tardoantiguos. Revista de Historia de la Psicología, 40, 45–54. https://doi.org/10.5093/RHP2019A4
Zuluaga, M. C., Echeverri Mesa, S. P., García Valencia, J., & Rodríguez Bustamante, A. (2020). La metáfora en terapia familiar: fundamentos para la intervención. Revista de la Facultad de Trabajo Social, 35, 80–105. https://doi.org/10.18566/rfts.v35n35.a05